Ahora sí que ha pasado realmente tiempo desde que no escribo nada de nada... y ya es hora de volver a hacerlo.
No voy a detallar todo lo que ha pasado en estos 8 meses que no escribo nada. No, porque no podría acabar en un único post.
Digamos que es un nuevo comienzo, y punto.
Estamos en la segunda mitad del verano y tampoco es que esté sobresaliendo como las mejores vacaciones de mi vida, pero pensándolo bien, podría ser peor...simplemente tengo que estudiar 4 asignaturas para septiembre (jugándome la correspondiente beca), mi pareja y yo lo dejamos y los problemas familiares (que tampoco creo que sea necesario detallar) abundan hasta reventar el saco...¡variedad ante todo, señores! Sinceramente, sólo tengo ganas de volver a clase, al ajetreo de los estudios y trabajos, al no tener tiempo libre para poder pensar, a esperar a que llegue el fin de semana sólo para poderme dedicar un poco o bien a salir con los amigos, o a tocar la guitarra (uno de mis mayores hobbies), o simplemente, a poderme quedar en casa tranquilamente y ver una película a solas o en compañía.
Menos mal que sólo me quedan dos semanas más de estar por aquí, y vuelta al pueblo de estudios. A pesar de que luego se echa en falta a la familia...necesito otra vez la vida de las clases.
Desde luego...creo que pensar...no es sano.