lunes, 8 de agosto de 2011

Un día te levantas y te pones a pensar: ¿qué giros te ha dado la vida para llegar dónde estás ahora mismo? ¿Pudiendo ser una cosa...por qué de esta manera y no de otra? ¿ Qué motivos fueron los que me empujaron a actuar de tal manera y no de cual manera...? Tal vez lo mejor es que sea así y no de otra forma...después de todo, ¿no hay gente que cree que las personas tenemos un destino escrito? No soy participe de tal pensamiento, pero a veces es reconfortante pensar de ese modo. A decir verdad, ni siquiera sé que es lo que me hizo despertar con tal pensamiento en mente. Creo que es la presión de los exámenes. 

Caer con ellos en junio me ha hecho darme cuenta de que, aunque todos pensemos que somos especiales, diferentes a los demás, que obtendremos el éxito...no se obtiene nada por arte de magia. Estuve muchos meses viviendo en mis nubes de cosecha propia simplemente dejando pasar el tiempo y sin querer darme cuenta de que dejando pasar el tiempo del modo en el que lo estaba haciendo estaba tentando demasiado a la suerte...y efectivamente, la estrella me abandonó. No hay resultados excelentes sin esfuerzo y sin ser conscientes del trabajo que hemos de hacer. No existe la suerte, ni el destino de que tenemos que ser especiales u obtener éxito alguno. Todo derivará de aquello que hagamos. Un poco tarde para darme cuenta, pero más vale tarde que nunca. Ahora toca enmendar los errores cometidos . Trabajo, esfuerzo y los sacrificios que se requieran. Buenos resultados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario